Este viernes finalmente gracias a la importante y destacada gestión de nuestro benemérito presidente Roberto Cassanello logramos ir al riachuelo ahí frente a Caminito a intentar hacer KAP. Lamentablemente si bien teníamos la autorización y el día era lindo el que no asistió a la cita fue el viento.
Roberto estaba contento por el logro y mostraba el bordecito de la autorización en su bolsillo. Ante la presencia de las autoridades de Prefectura todos pensamos, "ahora se lo piden" , pero no. No se lo pidieron.
Estuvimos varias horas en lo que fuera la primera experiencia frente a ese deslumbrante paisaje que de la ciudad de Buenos Aires quedó intacta en el tiempo.
Los presentes teníamos frío varios BaToCos nos llamaron por teléfono para saber si lo habíamos logrado, algunos se escaparon de sus trabajos y otros trajeron Cremona y mate. Otros con un viento tenue trataron de remontar lo que podían y solo lograron rozar el gris río que bordea la zona. Más tarde casi a lo último y por culpa de la charla un batoquero de renombre colgó su barrilete en el techo de una antigua casa de dos pisos. Cuando fue a consultar después de tocar el timbre le contestaron “no hay terraza aquí, solo techo de chapa”. Allí intentó Demian salvar la situación y lo logró por fin después de mucho esfuerzo y espera mientras dominaba el barrilete con el escaso viento que se presentaba de a ratitos. Todo un salvataje del que hay fotografías que Paula tomó mientras Lucas, desde otro edificio, desde donde se veía todo y nada, pensaba en la canción cuando dice: "que mi llanto tu suelo regó".
La jornada terminó y todos teníamos nuestros barriletes sanos y salvos, el frio ya estaba dentro de nosotros y la autorización jamás salió del bolsillo de nuestro presidente. Lo destacable fue el tiempo que compartimos esperando a nuestro amigo viento y estrenando otra novedosa forma de romper las reglas allí en caminito donde casi rompemos un techo de zinc como predijo Cassanello.
Alejandra Val
Fotos by: Dignísima Bater Mcfly