Un día ideal: sábado, frio, nublado. Una oportunidad estupenda para reunirse y trabajar juntos.
Hacía tiempo que no nos encontrábamos para estos menesteres: despliegue de materiales, máquinas de coser por aquí y por allá, bullicio de barrileteros enfervorizados por el trabajo y el tradicional folklore de mates, cremonas y demás exquisiteces anti-dieta.
El sitio de encuentro fue el salón de actos del Colegio El Dulcísimo del barrio de Saavedra. Un espacio amplio y cómodo para que cada uno de los integrantes trabajara confortablemente. Un especial agradecimiento al párroco que facilitó la disponibilidad del lugar.
Pem, como de costumbre, impecable con la organización: distribución de los materiales, plano con instrucciones de construcción, demostraciones en vivo y una infinita paciencia para con todos nosotros.
La tarde deparó varias sorpresas:
- Carlos sentado frente a la máquina de coser ¡casi un milagro! Y se lo tomó muy en serio demostrando contracción al trabajo. Dicho sea de paso, para no improvisar, contrató un tutor ad-hoc, nada menos que a Lucas!
- Mabel también acometió por primera vez con la Singer, algo dubitativa pero sin amedrentarse.
- Norma nos sorprendió con sus métodos dignos de avezada modista.
- Fue grato recibir por primera vez en un taller a Hugo y Matías.
- Y volver a ver después de cierto tiempo a Raúl y a Juan Carlos con su familia.
- Desde ya las tareas de apoyo de Pampita y Betty altamente valoradas, como el acompañamiento de Silvina, Juana y Lucca.
Y sí, faltó tiempo. Pero todos ya estamos bastante encaminados para terminar el nuevo modelo. La idea sería estrenar y volar en conjunto el domingo 5 de Julio. Un esfuercito más y listo! Y si hay dudas, ya saben a quién preguntar.
Gracias nuevamente Pablo por tu dedicación. ¡Queremos más talleres!