Estantería 1898 Lecornu

Extraído del libro "Les Cerfs-Volants" de J. Lecornu, Paris, Francia, 1902.
Traducido por
Luis Sasso

El barrilete de Hargrave se compone esencialmente de dos c�lulas cuadradas o rectangulares, una detr�s de la otra. Podr�amos imaginar las c�lulas de distintas formas y los numerosos ensayos hechos en esta l�nea de trabajo: se usaron c�lulas de secci�n circular, trapeizodal, hexagonal, etc. sin que las mismas representaran mayores ventajas que el modelo primitivo de Hargrave.
Pero en lugar de emplazar dos c�lulas, una detr�s de la otra, se las puede superponer y unir en un mismo bastidor en la cantidad que uno desee. Es en este sentido que M. J. Lecornu orient� su investigaci�n y nosotros examinaremos los resultados por �l obtenidos.
El primer tipo, ensayado en 1898, es el barrilete estanter�a. Su forma es, en efecto, exactamente esa. Se trata de tres c�lulas o m�s, de secci�n rectangular, ubicadas una sobre la otra. Daremos la descripci�n completa del aparato de tres c�lulas.


Fig. 1

La estructura se construye con dos largueros de madera AC y BD (fig. 1) unidos por un travesa�o EF. El ajuste, en los puntos E y F, representados en el detalle (fig. 2), permite el desarmado del armaz�n. Las espigas unidas a los extremos del travesa�o EF se introducen en los agujeros a y b previstos en los largueros y una chaveta g impide el desarmado. Los agujeros a y b son obteni-dos adosando sobre los largueros trocitos de madera con rebajes, fijados con la ayuda de cola y bramante encerado, como las espigas del travesa�o. Es sobre los largueros donde sujeta el velamen del aparato, compuesto de cuatro planos horizontales, planos de sustentaci�n, y de dos planos verticales, planos de deriva.


Fig. 2

Todos estos planos, constitu�dos por una tela resistente y liviana, andrinople o calic�, est�n cosidos fuertemente por sus extremos de modo tal que dan forma a la estanter�a.
Es recomendable reforzar las costuras mediante una cinta plana trenzada (cinta hilera). En los cuatro v�rtices de la estanter�a, A, B, C, D (fig. 3), se fija una varilla redonda en madera, AA', CC', etc., y se fija del mismo modo a los extremos de los planos EF y GH de los travesa�os EE', etc., destinados a mantener los planos bien tensos. Estos �ltimos travesa�os son hechos con varillas de parag�as.


Fig. 3

En el medio de los planos laterales, realizamos un agujero O, que deja pasar el travesa�o de la estructura.
Queda por montar la vela del barrilete al armaz�n.
Para ello los largueros est�n provistos en sus extremos de tarugos de madera dura G (fig. 4), que los atraviesan totalmente, asimismo reforzados en este punto por plaquitas de madera encolada y atada. Por otra parte, las vergas AA', BB', etc., tienen en su punto medio un cord�n robusto que se enrolla en los tarugos G.


Fig. 4

Las varillas EE', GG', etc., poseen igualmente en su mitad cordones que sirven para sujetarlas alrededor de los largueros. El barrilete est� as� completamente armado y no tenemos m�s que agregarle los tiros. Estos arrancan de los tarugos y abrazan los extremos de un balanc�n AB (fig. 5), formado por una varilla de madera que tiene por finalidad mantener los tiros alejados de los planos laterales.


Fig. 5

Otro tiro, ACB, se fija al balanc�n y lleva en C un rulo por donde pasa el cabito de la l�nea.
La longitud de los tiros FA y DA es tal que el balanc�n debe quedar algo por debajo del plano inferior, como indica la figura.
El barrilete estanter�a se eleva muy facilmente y vuela ligeramente inclinado hacia atr�s, su estabilidad es muy grande, pero su armado es bastante complicado y la necesidad de tener un balanc�n hace a�n m�s pesado al conjunto.


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