Por decimoquinto año consecutivo, la ONG “Cielos del Taragüi” participó de la jornada internacional impulsada por una organización internacional. En la oportunidad se promovió el desarrollo de un mayor respeto y conocimiento del cuidado del planeta.
Decenas niños, padres y abuelos con sus pandorgas, algunas compradas y otras ingeniosamente construidas se dieron cita ayer en avenida Centenario y Ruta 12, y participaron allí del Festival de Barriletes por la Paz que simultáneamente se realizó en distintos puntos del globo. Se trata de una iniciativa convocada en Corrientes por la ONG “Cielos del Taragüi”, que lleva 15 años promoviendo este juego en clubes, escuelas y en casas particulares.
Algunos artesanales construidos con papel y tacuara, otros hechos con tela y varillas de madera, y varios de plástico, lo cierto es que fueron cientos los barriletes que surcaron ayer el cielo capitalino hasta alcanzar alturas incalculables. Así Corrientes vivió su 15 Festival de Vuelo de Barriletes por la Paz, una fiesta que a nivel mundial ya cumplió 24 años.
“Este actividad se realiza cada segundo domingo de octubre en distintas partes del mundo”, comento el presidente de la ONG Cielos del Taragüi Santiago Domínguez quien junto a un grupo de cuatro coleccionistas de barriletes dicta talleres gratuitos de armado de “pandorgas”. “Hace quince años yo y cuatro amigos supimos que la organización One Sky One World (Un Cielo Un Mundo) convocaba a realizar estos eventos en todos los países con el objetivo de promover el concepto de armonía global y el entendimiento entre todas las personas del mundo a través de los barriletes y el viento”, comentó en tanto agregó que fue allí cuando surgió la idea de sumar a Corrientes a esta cruzada.
Vale resaltar que este año la barrileteada mundial tiene por lema “promover el desarrollo de un mayor respeto y conocimiento del cuidado del planeta”. Por ello la ONG Cielos del Taragüi citó a los correntinos al predio ubicado en avenida Centenario y Ruta 12, y los que asistieron a la cita ayer jugaron en familia, rememoraron viejos tiempos y aprendieron algo más sobre la importancia de preservar el medio ambiente.
“Para fortalecer el compromiso de la organización Un Cielo Un Mundo, nosotros impulsamos un proyecto denominado “Neike Cunumí, plantemos dos árboles uno para todos y otro para mi”, comentó Domínguez. Según los referentes de esta asociación remontar barriletes, pandorgas y cometas es uno de los pocos juegos que no pierden vigencia y además no tiene limites de edad, tanto que hasta podría decirse que refuerza los lazos familiares “los padres y los abuelos arman los barriletes para los mas pequeños de la casa y luego todos salen a remontarlos”, dijeron los referentes de la ONG local.
En Corrientes, hay muchos aficionados que remontan barriletes, pero “Cielos del Taragüi” es la única asociación que se dedica de lleno a esta tarea.
via www.el-litoral.com.ar
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