Son los grandes protectores. En algún momento fueron diseñados para alejar los malos espíritus que viajan en el viento y enviarlos lejos del lugar donde los muertos descansan. Los barriletes gigantes salen a cumplir con la tradición de proteger los cementerios. La leyenda dice que el ruido que hacen al chocar contra el viento es insoportable para quienes van a interrumpir el sueño de los seres queridos. Estos son las grandes estructuras que vuelan por los cementerios de Sumpango y Santiago Sacatepéquez.
Para conocer más sobre las celebraciones , sugerimos visitar el especial del Día de Todos los Santos preparado por el periódico Prensa Libre de Guatemala.






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