Apenas el viento toma un nuevo rumbo, el cielo se convierte en escenario para la expresión de los variados y coloridos cometas. “Ya es la época”, comenta Olivorio Mendieta Veloso quien se dedica a fabricar barriletes desde hace más de 35 años.
Durante 6 meses, sin parar, construye 300 pandorgas al día, trabajo que lo realiza con la ayuda de su esposa, sus hijos y sus nietos, para cubrir todos los pedidos que le llegan desde Ciudad del Este, Encarnación, Pedro Juan Caballero y Villarrica.
Para leer la nota completa: Diario La Nación de Paraguay






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