La densa niebla o smog que cubre a la ciudad de Pekín suele alcanzar niveles peligrosos para la salud. Si bien las autoridades locales realizan esfuerzos para mitigar el problema, también suelen no mostrar la información correcta a los ciudadanos, sobre la polución atmosférica.
Así pues, el proyecto FLOAT Beinjing, es una iniciativa de dos estudiantes universitarios: la idea es montar en un barrilete, un sensor para medir los niveles de monoxido de carbono,compuestos orgánicos volátiles y partículas en suspensión.
Los niveles de detección se muestran a través de luces LED que cambian de color, creando una constelación de luces que indican la calidad del aire en el cielo nocturno.
Enlaces:






Comentarios